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La Coctelera

AL SEÑOR JARUTACO

Al señor JARUTACO,

Efectivamente, el pasado 7 de noviembre se desmanteló la farola que se había ubicado “en medio de unos solares” (sin la solicitud de permiso o consentimiento a los propietarios de los mismos) y, como usted bien dice, “sin molestar a nadie…”, pues a nadie se le esconde que la invasión de un terreno privado está penado por la ley.

Nos alegramos mucho de que haya “vecinos ejemplares” que le autoricen a usted el paso de un cable por su correspondiente pared y la instalación de dicho foco en la TRASERA DE LA CALLE ROBERTO KOCH, y no calle Orellana como usted afirma. Tal hecho no sería necesario pues, usted mismo, lo podría haber puesto desde su fachada sin tener que “molestar a nadie…” (tal y como ya hacía anteriormente…., ¿por qué lo quitó?.... A saber).

Le recuerdo a usted que la calle Orellana tiene alumbrado desde hace años, pues hay farolas en los números uno, cuatro y siete, donde acaba dicha calle.
Su vivienda no está ubicada en ella; es más, “no está en una calle”, dado que está situada en medio de una finca, la cual fue propiedad de sus familiares políticos, quienes la vendieron en porciones, dejándole a usted en medio de la nada, o lo que es lo mismo, en medio de solares que no son de su propiedad; por los cuales ustedes pasan, porque los propietarios, “vecinos nada ejemplares, les permiten pasar”.

En cuanto a los árboles que la Concejalía de Parques y Jardines tiene que talar para que les llegue a ustedes la luz… he de suponer que el señor JARUTACO se refiere a los que ÉL MISMO PLANTÓ EN SUELO AJENO.

Le recuerdo, señor JARUTACO, que hay que ser fiel a la verdad. Es más, le diré que, no es que el “Ayuntamiento cumpla a medias” como usted asevera, es que, lamentándolo mucho por usted, el AYUNTAMIENTO NO PUEDE ACTUAR EN SUELO PRIVADO. Creí que era usted una persona mejor preparada y que no sería necesario explicarle algo tan elemental. Dudo mucho, por lo tanto, que el “señor Alcalde, Concejal Juan Andrés y el Concejal de Parques y Jardines”, le hicieran a usted esta promesa “in situ” (¿con nocturnidad y alevosía?) que, para más INRI, no sé qué pintan estos ediles en dicho asunto, dado que no es competencia de sus concejalías. Dicho esto, me veo en la obligación moral de asesorarle para que no vuelva a cometer el mismo error, ya que, en todo caso, correspondería al Concejal de Urbanismo.

En lo referente al “asfaltado de la calle” le repito: USTED VIVE EN MEDIO DE UNA FINCA EN LA ORILLA DEL BARRANCO Y, DIFÍCILMENTE, SE PUEDE DOTAR DE ASFALTO Y ALUMBRADO A UNA CALLE INEXISTENTE.
Espero no tener que volver a explicarle lo aquí expuesto, porque ya está siendo usted cansino con el temita.

Sea honesto consigo mismo y emplee su tiempo en algo productivo.
Deseando haberle sido útil y…. “sin molestar a nadie…”,

un saludo,

un vecino ejemplar.

JARUTACO, DEJE HABLAR A LAS MINORÍAS SILENCIOSAS

No es una respuesta a una pregunta, sino a una serie de artículos, por llamarlos de alguna manera que, usted, señor JARUTACO, ha colgado en un medio de difusión pública y, por lo tanto, sujeto a posibles discrepancias. “¿Tiene acaso moral el autor de la respuesta cuando se mete en cosas que ni le van ni le vienen?” Fue ésta su pregunta, ¿no? Pues bien, no me conoce y no puede opinar sobre mi moral, aplíquese usted el cuento. De nuevo: desde que opina en un medio público se expone a que le contesten.

“Un vecino ejemplar” no hace afirmaciones gratuitas como usted asevera; es más, son perfectamente demostrables, circunstancia que parece afectarle especialmente por su peculiar modo de responder a las mismas. Además, usted mismo, me da la razón a una de mis afirmaciones cuando dice que, si plantó los arbolitos, fue en un intento de ocultar la basura que hay en ese solar…, o sea, que reconoce que fue usted quien los plantó; y además, en un suelo que no le pertenece.

En cuanto a la ausencia de crítica a otras personas en sus textos, paso a citar, literalmente, algunos ejemplos muy ilustrativos:
“20 Septiembre 2006
Que se entere todo el mundo, este alcalde, del PP, está haciendo todo lo contrario a lo que prometió en la campaña electoral, don Manuel Godoy, personalmente, está muy avejentado, SE LE NOTAN MÁS ARRUGAS que cuando estaba en la oposición, como independiente.

29 Septiembre 2006
¿Qué querían desde el PP en Gáldar (si existe como partido)o desde el Grupo de Gobierno que es igual, es que cesara en MIS JUSTAS CRÍTICAS hacia lo que VDs. no hacen?

2 Noviembre 2006
Hace más de dos semanas que está puesto, pero no se enciende, porque los “SEÑORITOS” VECINOS no dan permiso solamente para enganchar el cable, ¿qué COÑO les molesta?, ¿cómo quieren que se entierre, de dónde se toma el empate de cables o lo que sea?. Tampoco el DUEÑO DEL SOLAR que permanece abandonado como otros por la zona, sólo dan señales de vida cuando alguien les ta el toque para que se opongan a algo que huela a progreso, mientras los tienen lleno de basura y de peligro, a lo mejor NO TIENEN NI ESCRITURAS.”

Usted hace referencia a los artículos 19 y 20 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos y de la Constitución Española, respectivamente… Veámoslos:
Artículo 19.
Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y de expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión.
Artículo 20.
1. Se reconocen y protegen los derechos:
a.A expresar y difundir libremente los pensamientos, ideas y opiniones mediante la palabra, el escrito o cualquier otro medio de reproducción.
b.A la producción y creación literaria, artística, científica y técnica.
c.A la libertad de cátedra.
d.A comunicar o recibir libremente información veraz por cualquier medio de difusión. La Ley regulará el derecho a la cláusula de conciencia y al secreto profesional en el ejercicio de estas libertades.
2. El ejercicio de estos derechos no puede restringirse mediante ningún tipo de censura previa.
[…]

Creo que piensa que estos artículos en cuestión sólo le protegen a usted, porque según sus propias palabras, no debo contestar a sus “irrisorias exposiciones”; o dicho de otro modo, serían derechos unilaterales careciendo de sus efectos “erga omnes”.
Retornando al punto de luz, no he dicho en ningún momento que previamente existiese ningún foco en ninguna fachada; realice una segunda lectura y podrá comprobar, así, que hago referencia a “un bombillo” que usted colocó a mitad del camino en un ¿palo?, ¿poste?..., y que, posteriormente, usted mismo retiró.

Nadie le da lecciones…, aunque, por otra parte, sería una pérdida de tiempo en vista de sus interpretaciones desafortunadas… Y, sí. Efectivamente, en el último punto de luz existente acaba la calle, teniendo en cuenta que, desde ese punto, todo cuanto le rodea a usted tiene “propietarios” que son los que pagan los impuestos a los que usted hace mención. Le recuerdo que no vive en la calle Orellana; la ubicación correcta de su vivienda sería: “trasera de la calle Roberto koch”, a orillas del barranco. Si se presta atención a su emplazamiento, puede observarse que la dirección de su camino ficticio corta la calle Orellana, o sea, es transversal a la misma y, como toda calle transversal no puede llevar el nombre de la calle a la que corta. A ver si así le queda claro.
No menciono gratuitamente a ninguna FAMILIA, sólo doy un dato objetivo, conocido por todos, concerniente al tema en cuestión y que, por tanto, es preciso y necesario para clarificar la situación actual de su vivienda. Considero, por consiguiente, que no se le ha faltado el respeto a esa familia, y le recuerdo que es usted quien le está dando al temita desde septiembre, haciendo público todo cuanto acontece “y que sólo concierne a los interesados” como usted afirma en este último artículo. Por tanto, ¿qué hace usted haciéndolos públicos y, además, enmascarando su verdadera intención que es, ni más ni menos, la de apropiarse de bienes ajenos para su propio beneficio, exigiendo al Ayuntamiento (que somos todos) el expolio de unos solares a sus propietarios para la construcción de una calle que sólo existe en su imaginación? Y yo le pregunto, ¿cuál es su aportación particular a tal proyecto? ¡Ehm..!, ¿el punto de luz?... ¡Nooo!, ¡eso corre a cargo del Ayuntamiento! Y claro, en el supuesto de que, una vez que el Ayuntamiento invadiese el terreno con la colocación de la farola, tendría que tener un acceso para cualquier contingencia que desencadenara la misma, pudiendo actuar entonces sobre dicho suelo. ¡Aaay!, ¡se le ve el plumero, señor JARUTACO!

Me dirijo a usted como “señor JARUTACO” porque es así como firma su artículo anterior. Sé perfectamente quién es usted, pero respeto su privacidad y por tanto, no contradigo lo que usted afirma en este último artículo, en el que asegura que si nombra a alguien, da la cara. Pero hay un pequeño error; parece que el nerviosismo bloquea su mente y no le deja redactar con fluidez. ¡Despreocúpese!, es comprensible. Usted nombra a alguien, todos sabemos quién es el alcalde y quiénes han sido los anteriores, y lo hace como se muestra a continuación:
“los máximos conocedores de los hechos: “Lo que pasa es que aquí NO HA HABIDO NI HAY UN ALCALDE QUE TENGA LO QUE HAY QUE TENER, de lo contrario ya estaría alfaltado el propio camino y con los puntos de luz necesarios, ni más ni menos como se hace en otros barrios”.”

Con respecto a este párrafo decir, en primer lugar, que me parece una absoluta falta de respeto hacia los mencionados por el modo de expresar esa idea, en la que se pierden por completo las formas; ya que, reitero, se trata de una cuestión legal: usted pide la invasión de propiedades privadas. ¿Se lo explico más despacio? N O P U E - D E N (Artículo 33, sección 2ª. De los derechos y deberes de los ciudadanos). Y en segundo lugar, he de suponer que “los máximos conocedores de los hechos” son los moradores de ese edificio, por tanto, parte interesada…, ¿con una opinión objetiva sobre el tema?
Señor mío, ¿qué debo decir para que usted lo entienda? ¿Conoce usted los pronombres posesivos: mío, tuyo, suyo…? Usted pide a las autoridades que le respalden en la invasión de unas propiedades ajenas.

Y, con respecto a que los dueños de los solares quieran obtener beneficios de los mismos…, ¿no cree usted que están en su derecho? Lo que ya no me parece de recibo es que el beneficiado sea usted, que ni le van ni le vienen esos solares.

Obviamente, nadie me ha pedido que le conteste pero, como persona, tengo criterio propio y no creo, tampoco, que le hayan pedido a usted la redacción y publicación de sus peticiones que, a mí en particular, no me parece que presten ningún servicio a “ninguna colectividad”, pues sólo busca su beneficio personal. Ha hecho usted de su vicio, CRITICAR, una profesión. Yo respeto todas las opiniones, aunque no las comparta, y ejerzo mi derecho a la libertad de expresión.
Sin más, agradeciéndole estos ratos tan amenos que me brinda, me despido de usted.

Un vecino ejemplar.